Sabado 17 de Noviembre de 2018    |    Hora: 18:19:52    |     Visto: 27 veces

DENUCIAN SICARIATO AL INTERIOR DE PENAL DE CHALLAPALCA



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El Motín en el penal de Challapalca acabó con la liberación de rehenes y un acta de acuerdos. Los líderes e internos de los reclusos relataron que se contratan a condenados de por vida (perpetua) para asesinar a otros internos a cambio de pagos que alcanzarían hasta los S/ 80 000. La muerte en el penal de Challapalca ronda a cada momento y nadie está libre porque la cabeza de cada uno tiene precio entre 60, mil o 80 mil de acuerdo a la importancia del recluso elegido como víctima.

Los cancerberos suelen ser aquellos condenados a cadena perpetua, presos que no tienen nada que perder. Los encargos provienen de afuera o también existen rivalidades encarnizadas entre ellos. Así lo relataron los 27 reclusos que se amotinaron durante 2 días en el establecimiento penitenciario de máxima seguridad ubicado en Tacna. 

El motín concluyó después del diálogo que sostuvieron los reos con el presidente del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe), Carlos Romero Rivera, y el vicepresidente Javier Llaque Moya. El obispo de Tacna y Moquegua, Marco Antonio Cortez Lara, fue mediador en la negociación y determinante en la liberación de los tres trabajadores del Inpe tomados como rehenes en la revuelta. El monseñor Cortez Lara revelo que durante las más de dos horas de conversación con los reclusos amotinados, pudo oír sus relatos y comprender cómo se llegó a esa situación extrema. Protegidos tras una reja y candados, los reos provenientes del Callao y Lima reclamaron su reubicación a otros penales, pues temen por sus vidas. 

Hay una rivalidad entre los norteños y los llamados chalacos y limeños. Estos últimos son los que se amotinaron. Me dijeron que todo se reavivó con la muerte del Cojo Mame (Mamerto Florián López, marzo del 2018). Y el último muerto fue Julio Becerra Espejo, un norteño, detalló el obispo. En Challapalca, los reos condenados de por vida son llamados burros y son los contratados según los reclusos para dar fin a la vida de cualquiera previo pago.

Me dijeron que había precios. Costaba desde 60, 000 hasta 80, 000, dependiendo de quién se trate, contó el obispo. Esta versión también ha sido confirmada por el abogado Alex Choquecahua Ayna, defensor de Rodolfo Orellana, Gerald Oropeza y otros reos mediáticos de Challapalca. Choquecahua tiene la hipótesis de que sus defendidos corren riesgo de muerte de seguir en Challapalca.

El abogado solicitó al Poder Judicial la reubicación de tres de ellos pero rechazaron su pretensión. Choquecahua confirma que los burros estarían detrás de los pasos de Orellana, a pesar de que él se encuentra en un área de aislamiento. Los burros no tienen nada que perder. Mi defendido (Orellana) está en un proceso que involucra a entidades financieras, gente con capacidad económica, advirtió el letrado. Durante el motín, los reos advirtieron que tenían un tanque de tinnery que podían rociarlo, encender fuego y dar fin a los rehenes. Ese fue el punto más tenso del diálogo, sin embargo, nunca ocurrió. Al concluir las negociaciones, se realizó una requisa al alero A del pabellón 1. En ese lugar se mantendrán a todos los limeños, lejos de sus rivales y los sentenciados de por vida. 

El Instituto Nacional Penitenciario Puno confirmó la evaluación del traslado de presos de alta peligrosidad del penal de Challapalca a otros centros. Los cambios se consideraron luego de la reyerta entre bandas y el secuestro de agentes penitenciarios, que dejó un muerto. Según las investigaciones, tres avezados delincuentes encabezaron la revuelta. El acto tuvo el propósito de generar tensión para que Rodolfo Orellana y Gerald Oropeza sean cambiados a otro penal. Según agentes penitenciarios, queda descartado el propósito de asesinar a ambos porque están aislados de la población penal. El propósito de los presos sería mostrarse en vulnerabilidad para que sean retornados a la capital o al norte del país.

Editor: Emili Flores Romero