Ojo público. – El expresidente de la República Francisco Sagasti afirma que, en la historia peruana, no ha habido un Gobierno y un Congreso que sean tan rechazados, arrogantes y prepotentes. Además, en la entrevista con Ojo Público, hace un llamado a que en las elecciones generales del 2026 no se reelija a los «responsables de la catástrofe que estamos viviendo».
Respecto a la propuesta impulsada desde la coalición que conforman el Ejecutivo y el Legislativo de retirar al Perú de la competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, advierte que se trataría de una auténtica «traición» a la ciudadanía, que tiene, en este tipo de instancias internacionales, la posibilidad de defenderse de los abusos de poder y de las violaciones a los derechos humanos. Sagasti, que acaba de publicar junto al psicoanalista Max Hernández y el historiador Cristóbal Aljovín 76 libros que todo peruano debe leer, también realiza un elogio de la moderación como postura política y asegura que le «resbala» que lo llamen «tibio».
Están utilizando el poder que otorga estar al frente del Estado para liberarse de investigaciones y condenas».
A propósito de la Ley APCI escribió, en abril, que es un nuevo atropello de la coalición de partidos que controlan el Congreso, del Ejecutivo y otras instancias del Estado que, con sus decisiones, nos están llevando a la destrucción del sistema democrático. ¿Se terminó por destruir el sistema democrático o todavía estamos en ruta de colisión?
Creo que ha habido una cierta resistencia. Lo interesante es que ya existía una ley para regular todo lo que son los flujos externos de cooperación internacional. Yo sugiero a todos que vean la declaración de los exdirectores de la APCI, en la cual indican que esa ley es absolutamente inconveniente e innecesaria.
Aún no ha logrado tener todo el impacto, como esperaban sus proponentes, y espero que eso no suceda.
Le recordaba sus tuits por lo que decía de nuestra democracia. ¿Cómo evalúa la situación en la que se encuentra?
Estamos en una especie de situación muy crítica. No diría crisis total, pero sí un déficit democrático. Ciertos grupos cuyos intereses no son el bien común ni la vocación de servicio, sino intereses personales y de pequeños grupos, en algunos casos de carácter delincuencial y en otros ideológico están utilizando el poder que otorga estar al frente de las instituciones del Estado para su propio beneficio y liberarse, por ejemplo, de investigaciones, imputaciones y, en algunos casos, de condenas.
1.- ¿Qué nos falta para llegar a una crisis total?
Estamos en una especie de crisis en cámara lenta. Un momento decisivo van a ser las elecciones de 2026. En caso de que este esfuerzo por copar todas las instituciones públicas que tienen que ver con el sistema electoral tenga éxito, la tarea de reformar y renovar el sistema político peruano va a ser mucho más cuesta arriba.
Espero que eso no suceda. Espero la reacción de la ciudadanía y, sobre todo, de los votantes jóvenes, que tomen conciencia de que el futuro de su vida en nuestro país va a depender de desterrar a aquellos que han copado la política en la actualidad y que nos están hundiendo en un charco de corrupción, incompetencia, incapacidad y prepotencia, como vemos día a día.
2.- ¿Se refiere a los partidos que, en este momento, ocupan el Congreso de la República?
Definitivamente, a los partidos que están controlando el Congreso. Hay un movimiento “Por estos no” que, con toda claridad, expresa el rechazo ciudadano a un Congreso, que tiene 4% o 5% de aprobación, y a una Presidencia de la República, con una cifra similar. Nunca antes en la historia de nuestro país hemos visto Gobierno y Congreso tan rechazados por la ciudadanía y tan arrogantes y prepotentes de imponer sus propios puntos de vista, de tratar de copar todas las instituciones para perpetuarse en el poder y seguir haciendo, con toda libertad, el tipo de fechorías que vienen realizando.
Lo entrevistaron y le pidieron una opinión sobre el Gobierno de Boluarte y respondió que no sería muy ético que un expresidente critique a la gestión de turno. Exacto. Lo que hago es reflejar lo que siente la ciudadanía, pero ya tenemos demasiados expresidentes que nos han dado mal ejemplo. Y una de las mínimas cortesías que tiene uno, como expresidente, es evitar hacer algún tipo de crítica directa a quien está en ejercicio.
Ya vendrá su momento para hacer una evaluación mucho más a fondo. Ya tenemos a toda la ciudadanía expresando lo que siente sobre el Gobierno actual.
3.- ¿Qué piensa de Dina Boluarte?
Yo creo que ha llegado a ocupar un puesto de una manera casual, de una manera inesperada y que, en fin, estamos viendo, en la actualidad, su grado de experiencia y capacidad para ejercer el cargo.
4.- ¿De experiencia y capacidad o de inexperiencia e incapacidad?
Cuando uno habla de experiencia y capacidad puede ser positiva o negativa. En abril de 2026, vamos a tener, más o menos, 40 candidatos a la presidencia. Usted fue presidente, también, casi por un azar del destino. Correcto.
5.- ¿Cómo es ser presidente en el Perú? ¿Lo recomienda?
Una cosa es lo que una persona cree que implica la Presidencia de la República, y otra cosa es la vocación de servicio y la búsqueda del bien común. Hay quienes quieren ser presidente por ser presidente y no tienen la menor idea de la responsabilidad, el trabajo, la dedicación y la necesidad de poder concertar incluso con los que están en contra e insultan que se requiere.
La función de presidente en el Perú tiene tres dimensiones. La primera es jefe de Estado, la segunda es jefe de gobierno y la tercera es comandante supremo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional del Perú. Cada una de esas funciones tiene requisitos y demandas distintos… Es absurdo, un total despropósito y es una traición a la ciudadanía retirarse de la Corte IDH». Lo tengo claro.
Dígaselo a los trolls en las redes sociales.
Sé que tiene varios. Pero pensaba más en Dina Boluarte, su par. Lo que usted pueda decir sobre lo que ocurre es importante. Estamos hablando de un Gobierno que ha cometido severas violaciones a los derechos humanos. Hay 49 personas asesinadas por protestar. Y, cuando le pregunto sobre la presidenta y su respuesta es “yo soy una persona educada y prefiero no opinar” …
Perdón, eso no se lo acepto. Vea usted lo que dije públicamente y lo que escribí sobre ese doloroso suceso, sobre esa violación de derechos humanos y esa incapacidad de responder adecuadamente. En vez de pasarme unos cuantos minutos repitiéndolo, lo que le puedo resumir es una condena enérgica a esa violación de los derechos humanos, a esa irresponsabilidad del Gobierno, de la Presidencia de la República y de las personas que la rodeaban en una situación extremadamente difícil, que requería capacidad para entender la situación.
Hay un debate impulsado desde el Gobierno y parte del Congreso para retirar al Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. ¿Qué piensa?
Es absurdo, un total despropósito y es una traición a la ciudadanía. 


